Chismes y habladurías

Chismes y habladurías
Para que un chisme, habladuría o rumor sea tal, debería quedar así como un hecho confuso sin explicación y sin esclarecimiento. De ahí que los rumores o chismes, se manejen a un nivel subterráneo, clandestino o soterrado. Por eso la mayoría de rumores en donde hemos resultado víctimas alguna vez, siempre han sido así, jamás nos lo han dicho a la cara, jamás, siempre nos hemos enterado tiempo después por deducción o por pura casualidad y por terceras personas.

miércoles, 1 de julio de 2009

Las mujeres son especialistas en crear chismes e intrigas

Las mujeres desde siempre resultaron ser guionistas, protagonistas o copartícipes de algún chisme o habladuría, es que las mujeres, como gestoras de intrigas son las más entendidas y como hacedoras de enredos, líos e insidias las primeras. Es que éste género, el femenino, tiene la facilidad innata por exagerar los hechos y dramatizar los acontecimientos.
Siempre están allí en el adelanto de opinión, al inicio de una malsana conversación, en la exageración, la patraña o la intriga. Hablan absolutamente de todo, de lo que acaso deben y no deben hablar, de lo intrascendente y lo trivial, por el solo hecho de tener algo de qué conversar, generando un repertorio de acalorados comentarios, manifestaciones (gestos, muecas y posturas) muy propias, muchas actúan con sarcasmo e ironía, con esto algunas ya han obtenido el preciado grado de "chismosas".
.
¿Desde cuándo se inician?
Usted ha escuchado alguna vez hablar de: “La ley del hielo”, aquella reacción caracterizada entre tantas otras, como por ejemplo en voltearle la cara en evidente gesto de antipatía o resentimiento a una compañerita de aula, de sección en una escuelita primaria del nivel básico o elemental.
Ya más creciditas, en aquella reacción por acaparar a todas las compañeritas del entorno, como para que no se junten con otras o de invitar a algunas a sus reuniones y a las marginadas no, haciéndoles saber por intermedio de alguna otra, que se presta para la jugada, informándoles y enfatizando que "a propósito no fueron invitadas". A ésto aquí y en cualquier otra parte del mundo se le conoce como "intriga".Efectivamente son los chismes que desde muy temprana edad se cuentan al oído (acercándose a la oreja), por teléfono o ahora por el Chat. Las mujeres y más aún en la adolescencia, llegan a tener esa facilidad para meter cizaña y sembrar intrigas, es que lo llevan en los genes. Todas estas actitudes se manifiestan años después, (cuando ya maduran, envejecen, se deforman, se casan o conviven), en los denominados "Líos de comadres".
Así es, no es de extrañarnos que éstas actitudes se repliquen en la vida adulta, más aún si tienen como mentoras a “mujeres mayores” que a su vez son bien chismosas, rajonas y habladoras. Pero cuidado este podría ser un matriarcado caracterizado en criar de esa manera a sus pupilas.

Buscar en este blog

Cargando...